sentirse bien

Taller práctico de gestión de estrés de Aje Galicia

Buenos días a tod@s, me complace enormemente haceros la invitación a participar en el próximo “Taller de Gestión de Estrés”patrocinado por Aje Galicia.

Aje Galicia

“Taller práctico Gestión Estrés” patrocinado por Aje Galicia

El evento tendrá lugar el próximo Jueves 11 de Julio a las 19.30 hrs. en el Hotel Bahía de Vigo y será en un marco incomparable ya que si el tiempo nos acompaña los haremos en una de sus terrazas con vistas a la Ría de Vigo.

 

Espero veros allí, será un encuentro maravilloso para poner en práctica algunas técnicas que os faciliten la gestión de estrés en vuestro día a día.

 

¿A quién va dirigido?

Emprendedores, empresarios y trabajadores a quienes el estrés les bloquea en su trabajo, les hace menos productivos y les perjudica en su vida diaria.

¿Para qué te sirve este taller?

Para tomar conciencia de lo que el estrés está produciendo en tu cuerpo. (Contracturas, insomnio, dolores de cabeza, ansiedad)
Para poder aprender algunas herramientas eficaces de gestión de estrés para tu vida diaria. (Desbloqueando tu mente para la acción)

¿Cómo lo lograrás? 

  • – Tomando conciencia de tu respiración.
  • – Dándole a tus músculos la posibilidad de descontracturarse.
  • – Aprendiendo un respiración específica para la calma.
  • – Adoptando la postura que te permita una relajación adecuada
  • – Practicando la relajación que te voy a proponer.

 

Precio asociado: gratuíto
Precio no asociado: 12 euros

Inscripciones: mandando un mail a comercial@ajegalicia.es con vuestros datos:

– Nombre
– Apellidos
– Teléfono
– Datos de acompañante(s)
– Resguardo de la transferencia bancaria en la cuenta: 2080 5000 69 3040287681 (en caso de no asociado)

Plazo para inscribirse: miércoles 10 de Julio 14:00h.

PLAZAS LIMITADAS

Para cualquier duda o consulta, podéis poneros en contacto con Aje Galicia en el 986 226 053.

 

El viaje interior del yoga

Estaba leyendo un artículo que daba consejo a aquellas personas que quieren aprender o enseñar yoga y que me pareció muy interesante porque lo compara con un hermoso texto “El viaje interior” a Ítaca, así que me sumo a su lectura y quiero compartirla con vosotros:

Carta a un principiante (y a algún aspirante a profesor)

“Solo quiero hablarle a esa persona que se siente atraída por el Yoga y se dispone a iniciar su camino. Le quiero decir que no se pierda la oportunidad de beneficiarse realmente del Yoga. Que se acerque a él con honestidad, con deseos de buscar y de buscarse. Que debe tener mucha paciencia y humildad, pero que cuanto más ponga de sí y más integre el Yoga en su vida, mejores frutos recogerá. Porque el Yoga le abrirá verdaderamente las puertas a la vida, al irle facultando para vivirla con libertad, consciencia y plenitud.”

Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que lleno de placer y alegría
entres a puertos vistos por primera vez;
detente en los mercados fenicios
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano,
y toda clase de perfumes voluptuosos,
todos los perfumes voluptuosos que puedas;
visita muchas ciudades egipcias
para aprender más y más de los sabios.

Ten siempre en tu mente a Itaca.
Tu meta es llegar allí.
Pero no apresures de ninguna manera el viaje.
Mejor que dure muchos años,
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Itaca te dé riquezas.

Itaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Pero ya no tiene nada para darte.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.
Tan sabio como has llegado a ser, con tanta experiencia,
ya habrás comprendido qué significan las Itacas.

Aprendizaje sutil

Hacía ya muchos días que no escribía porque también hacía muchos días que mi práctica de yoga no tenía espacio en mi jornada, por circunstancias de trabajo me tengo que desplazar a otra ciudad, y me consume tanto tiempo que ya no tengo ni tiempo de practicar mis clases, y esto mi cuerpo lo está no solo notando sino también acusando.

Las contracturas posturales y tensionales han vuelto a mi espalda, y mi fisio está encantando desde el punto de vista de ganancias, ya que el tiempo que no puedo dedicarle a la práctica, se lo lleva mi fisio en consultas.

Esto por supuesto me produce una lectura no solo mental sino también corporal, pero como todo tiene 2 caras los positivo es lo que os voy a contar.

La semana pasada volvía a la práctica como digo después de muchos días y las sensaciones de mi cuerpo fueron toda una enseñanza.

Desde luego porque mi falta de práctica yo la noté en cuanto a la ejecución de las asanas y al cansacio físico que estas me produjeron, pero se produjo un aprendizaje o mejor dicho un descubrimiento sutil del cual quedé maravillada nuevamente.

En alguna ocasión expliqué que la práctica debe ser activa pero sin tensionar el cuerpo, y que esto es muy difícil sobre todo cuando llevamos a nuestra práctica el modelo del resto de nuestra vida, es decir, que como siempre nos exige más el mundo laboral nos acostumbramos a exigirnos a nosotros mismos también siempre más; y ésto es contraproducente en la práctica del yoga.

Pues bien, en las 2 últimas clases pude disfrutar de un trabajo físico y mental distinto, como sabía que mi cuerpo estaba falto de práctica, me dediqué a realizar las asanas sólo hasta el punto maravilloso de trabajo pero sin tensión, y fui capaz de sentir con claridad cual era ese punto en mi musculatura, esto no siempre me resulta fácil como digo, pero tampoco lo es para los otros practicantes.

De hecho, una compañera de clase que tiene un buen físico  y que estaba practicando a mi lado, me llamó profundamente la atención el sonido de su respiración, ésta era forzada, ruidosa, y entrecortada.

Cuando acabamos la clase, le pregunté si se había dado cuenta de como era su respiración durante la práctica, y si había notado que estaba realizando un trabajo forzado, y que yo había percibido que su práctica había sido crispante para su cuerpo y su respiración.

Ella me dijo que efectivamente le costaba respirar con fluidez porque su estado de estrés era tan grande, que ya había notado que le costaba muchísimo exhalar y no era capaz de cambiar este proceso respiratorio.

Le aconsejé que en su casa hiciera un ejercicio de observación de su respiración natural, y que durante ese proceso de respiración sin cambiar el ritmo ni la frecuencia, contara cuando duraba su ciclo de inspiración y cuanto el de expiración, para a continuaciación intentara realizar su expiración con una duración de un tiempo más que lo que era su costumbre, y que continuara así practicando la respiración de modo consciente hasta que dicho aumento le fuese cómodo, y así poder volver a ampliar dicho ciclo a un tiempo más.

La respiración es la medida de nuestro bienestar tanto físico como mental, así que es imprescindible que le prestemos atención para averiguar como está en cada momento.

Si trabajas de manera activa tu cuerpo y tu respiración fluye de modo natural, el trabajo es productivo y beneficioso, sino debes averiguar que es lo que está mal para así poder  corregirlo.

Cuando encuentras tu lugar en el yoga

El otro día antes de una clase estábamos en el vestuario de mujeres, y llegó una alumna que hacía tiempo que no venía, todas le dimos la bienvenida, y dijo que el yoga le había creado adicción, ya que aunque por motivos de trabajo durante algún tiempo no había podido asistir a clase ella había encontrado su lugar practicando yoga.

Y otra le respondió que ella también y que mientras tuviese salud para moverse seguiría practicando yoga, porque también había descubierto que era la actividad que le llenaba por completo.

Fue entonces, cuando yo oyéndolas recordé mi experiencia de cuando empecé a practicar yoga en el grupo de principiantes. …

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